Autoayuda y Crecimiento Personal *

 

Volver al Indice

lunes, marzo 22, 2010

Crecimiento personal

El crecimiento personal es un proyecto de vida. Un plan a largo plazo en el cual hay que ir trabajando continuamente. Un sendero de tristes recaídas pero también de muchísimos avances positivos colmados de satisfacciones .
En esta ruta hacia tu crecimiento personal hay tres elementos importantes que harán tu jornada mucho más fácil:

Conciencia o Entendimiento

Mira detenidamente aquello que cruza por tu mente. Presta atención a cuáles son tus preocupaciones y qué las causan. Escucha a tus sentimientos y pregúntate porque sientes esto o lo otro, que te produce ira o miedo.

Es muy importante conocernos. Mirarnos como se mira a otra persona. Analizarnos como se analiza un libro.

Obsérvate y píllate tal vez haciendo cosas que sabes son destructivas, o pensando ideas negativas. A este nivel no es preciso ejecutar ningún cambio, solamente contémplate y nota como reaccionas, como eres. Cuando hagas del estar alerta de ti mismo un hábito, una rutina, entonces el cambio se producirá solo.

Hábitos

La segunda forma para trabajar con tu crecimiento personal es crear buenos hábitos mentales y físicos, por ejemplo:

No dejes que tu mente vague y vague saltando de una idea a otra sin sentido y sin rumbo. Tu mayor riqueza es tu cerebro, no lo dejes suelto por ahí como a un perro vagabundo. Enfócate en ideas concretas, en planes palpables. Toma un libro, concéntrate y lee. Renta una buena película o un documental. Trata de mantener conversaciones interesantes.

Así mismo con tu cuerpo, no lo dejes tirado frente al televisor o sobre la cama. Levántate. Camina. Ve a dar un paseo y toma aire.

Herramientas

La tercera es usar herramientas para reparar tu espíritu y tu mente; por ejemplo:

-Técnicas de relajación: Cierra los ojos, respira profundamente por la nariz y exhala por la nariz. Repítelo por seis veces. Luego abre tus ojos. Inmediatamente vas a notar una hermosa calma interior.

-Técnicas de autoprogramación y afirmaciones: Abajo te presento algunas afirmaciones que las puedes escribir en pequeñas tarjetitas. Lleva estas tarjetitas a donde vayas, sácalas y léelas, repítelas en tu mente o en voz alta durante el día. Ya verás como te sentirás mejor y como tu vida dará un giro positivo.

Hoy voy a ser feliz.

Me gusta existir.

Mi vida tiene sentido.

Me llevo bien con el mundo.

_____________________________-

Enviado por Asun Carretero

Firmas Animadas - Nombres Animados

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

domingo, febrero 07, 2010

EL CHANTAJE EMOCIONAL

EL CHANTAJE EMOCIONAL I

El chantaje emocional es un mecanismo en el que intervienen dos partes: el chantajista y su víctima.

El primero desea obtener algo de la segunda-que puede ser su pareja, un familiar, un amigo-, pero en lugar de hablarlo directamente, utiliza prácticas manipuladoras para conseguirlo. Su estrategia es evidente: intenta despertar el sentimiento de culpa en su presa, aprovechándose de su buena fe.

Busca los puntos débiles de esa persona para hacerla sentir inferior y convertirla en perfectamente
manipulable. En el fondo, el chantajista es una persona débil, que no confía en sí misma, por eso necesita engañar y utilizar las más rebuscadas argucias para conseguir lo que desea.

RETRATO DE UN MANEJADOR:

Dos son las características que mejor definen a un manipulador: sentimiento de inferioridad y egoísmo. Habitualmente tiene una autoestima muy baja y las únicas maneras que conoce de conseguir lo que desea son la mentira y el chantaje emocional.

Además sólo piensa en sí mismo.

Es una forma de actuar que seguramente aprendió en su infancia. En menor número, hay otro tipo de manipulador: el exclusivamente egoísta. Este no tiene ningún problema de autoestima, simplemente va a lo suyo y no tiene reparos en manipular a los demás para conseguir sus objetivos.

EL CHANTAJE EMOCIONAL II

El chantaje emocional es un mecanismo en el que intervienen dos partes: el chantajista y su víctima. El primero desea obtener algo de la segunda-que puede ser su pareja, un familiar, un amigo-, pero en lugar de hablarlo directamente, utiliza prácticas manipuladoras para conseguirlo. Su estrategia es evidente: intenta despertar el sentimiento de culpa en su presa, aprovechándose de su buena fe.

Busca los puntos débiles de esa persona para hacerla sentir inferior y convertirla en perfectamente manipulable. En el fondo, el chantajista es una persona débil, que no confía en sí misma, por eso necesita engañar y utilizar las más rebuscadas argucias para conseguir lo que desea.

RETRATO DE UN MANEJADOR:

Dos son las características que mejor definen a un manipulador: sentimiento de inferioridad y egoísmo. Habitualmente tiene una autoestima muy baja y las únicas maneras que conoce de conseguir lo que desea son la mentira y el chantaje emocional.
Además sólo piensa en sí mismo.

Es una forma de actuar que seguramente aprendió en su infancia. En menor número, hay otro tipo de manipulador: el exclusivamente egoísta. Este no tiene ningún problema de autoestima, simplemente va a lo suyo y no tiene reparos en manipular a los demás para conseguir sus objetivos.

TÁCTICAS ÚTILES PARA PRESERVARSE:

Las especialistas Gloria Husmann y Graciela Chiale, autoras de "La trampa de los manipuladores", recomiendan sobrevivir a estos espécimes siguiendo estas pautas:

* NO TE JUSTIFIQUES:

Esto es fundamental. El manipulador tratará por todos los medios de que lo que hagas para mantener su dominio y superioridad. Justificarse significa sumisión. Optá por protegerte
usando, por ejemplo, el humor para salir de la situación (lo trataremos más adelante).

* SE SINTÉTICO EN LA COMUNICACIÓN:
Usá frases cortas y darás menos posibilidades a la crítica. Pensá que todo lo que digas podrá ser usado en tu contra.

* USÁ EL SENTIDO DEL HUMOR:
Siempre que el contexto y tus fuerzas te lo permitan, bromea sobre vos misma, sobre tus equivocaciones u olvidos. Así lo descolocarás.




EL CHANTAJE EMOCIONAL III

* COPIÁ LOS REFRANES QUE USA EL MANIPULADOR:
Proverbios, refranes y hasta frases hechas son un buen recurso, porque estos personajes los utilizan como verdades indiscutibles. Los mejor es usar exactamente los mismos que ellos para aplicarlos en respuesta a sus reclamos.

* UTILIZÁ UN MODO IMPERSONAL:
Amparate en el anonimato. El "se hace" y "el se dice" darán la sensación de que hablás de otras personas, aunque el mensaje esté dirigido al manipulador.

* ES POSIBLE DECIR "NO":
Algunos manipuladores solicitan que los demás hagan cosas por ellos, como si fueran sus lacayos. Cordialmente y con una sonrisa, aprendé a decir "ahora no puedo".

*TRATÁ DE EVITAR DISCUTIR:
Son trampas de las que es difícil salir.No entres en su juego para que te desvalorice después. Un manipulador experto puede lograr que se lo agreda para luego asumir el papel de víctima y conseguir así lo que busca.

* APLICÁ LA IRONÍA:
Es un esfuerzo grande, lo sabemos, pero con sutileza y simpatía se pueden conseguir mejores resultados que con la provocación y la pelea.

* NO TE DEJES EXTORSIONAR:
Sobre todo cuando optes por decir no a sus pedidos, no permitas que te presione con cosas que nada tienen que ver con ese momento específico.

* CONFIÁ EN TUS DECISIONES:
Un manipulador tiende a criticar todo y a todos. La víctima siente que haga lo que haga, siempre será censurada. Mentalizate en que tu decisión es la correcta y no te dejes llevar por lo que él piense.

* MANTENETE ESCÉPTICO A SUS HALAGOS:
Es una estrategia para que la víctima no se aleje. Si el manipulador nota un cambio de actitud, puede emplear la seducción, la conquista y los halagos con los que empezó la relación. No caigas en su trampa.

Fuente Extraído de Psicología Positiva

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

sábado, enero 02, 2010

El arte de no enfermarse

Si no te quieres enfermar...

Habla de tus sentimientos.

Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna.

Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer.

Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, ¡nuestros errores!...

El diálogo, el hablar, la palabra, ¡es un poderoso remedio y una excelente terapia!

Si no te quieres enfermar...

Toma decisiones.

La persona indecisa permanece en duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones.

La historia humana es hecha de decisiones.

Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros.

Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

Si no te quieres enfermar...

Busca soluciones.

Personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas.

Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad.

Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe.

Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

Si no te quieres enfermar...

No vivas de apariencias.

Quien esconde la realidad: finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso...

Es una estatua de bronce con pies de barro.

Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz.

Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

Si no te quieres enfermar...

Acéptate.

El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos.

Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable.

Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, destructivos.

Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.

Si no te quieres enfermar...

Confía.

Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas.

Sin confianza, no hay relaciones humanas.

La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en Dios.

Si no te quieres enfermar...

No vivas siempre triste.

El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida.

La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive.

“El buen humor nos salva de las manos del doctor”.

La alegría es salud y terapia.

Sé feliz, sonríe, ama y disfruta de la naturaleza, del sol, de la lluvia, del viento, de la luz de las estrellas y de la luna; en una palabra, vive...

Autor: Dr. Dráuzio Varella

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

sábado, octubre 24, 2009

El peor enemigo y el mejor aliado en tu desarrollo personal y profesional: TU MENTE.

Actualidad, Sociedad por Jose Luis Pereyra Comentar
Publicado 22 de Octubre de 2009

En tu trabajo tu profesión, podes tener grandes conocimientos, estudios, de grado, de postgrado, Magíster, etc. pero lo que hace la diferencia es como haces lo que haces.

Como te vinculas con vos mismo en cuanto a superar las dificultades, en reconocer tus fortalezas y debilidades, en saber comunicarte y comprender las necesidades de tus clientes, y de tus equipos de trabajo.

Todo el comportamiento humano esta orientado por una emoción o estado emocional, por esto es tan importante reconocer que nos esta pasando y como impacta esto en nuestra comportamiento en el ámbito profesional.

¿Te preguntaste si pones el 100% de entrega, pasión, energía y si lo haces con excelencia en tu actividad profesional?

¿Si estas comprometido a lograr resultados extraordinarios?

¿Si estas parado en dar siempre un mejor servicio?

¿Si consideras que la mayor parte de tu tiempo perseveras y estas automotivado, para ir por más?

Si pones garra, actitud, entusiasmo, para superar las dificultades de tu actividad profesional.

¿Mi última pregunta: como te repones ante las dificultades, cuando las tareas y trabajos no salen como a uno le gustaría?



Coaching Emocional



Todo profesional necesita tener autoconciencia, para ser el líder de sus propias emociones y actitudes para enfrentarse con las dificultades. Lao Tse, decía: El primer liderazgo a ejercer es el de uno mismo.

El peor enemigo de un profesional es su propia mente o lo que decimos desde el coaching emocional su modelo mental que lo tiene, con pensamientos recurrentes y emociones disfuncionales, que no le permiten lograr los resultados propuestos. Recordemos la importancia de las emociones en la actividad profesional, dado que estas son el combustible del comportamiento del profesional.

Todo lo que hacemos y como lo hacemos, esta impulsado por una emoción o estado emocional y esto nada tiene que ver con la los conocimientos y experiencia de cada profesional, esto tiene que ver con su Inteligencia Emocional.

Los profesionales dedican un tiempo importante a su capacitación en temas técnicos, el Coaching Emocional permite entrenar la mente, desarrollar la Inteligencia Emocional, es un complemento fundamental que marca la diferencia y hace que logres los mayores resultados, porque en la profesión no importa que tan bueno, cuanto estudiaste o cuanta experiencia tenés, sino como asesoras y trabajas en tu profesión, como reaccionas cuando las cosas no te salen como vos o tu equipo querían, como te enfrentas a tu adversario.



Si generas confianza en tu comportamiento profesional generando relaciones poderosas y productivas, analizamos que la confianza se tarda mucho en generarla y se puede perder en un segundo, impactando en la relación profesional


El Coaching Emocional es una poderosa herramienta para que los profesionales den lo mejor de si y logren los mejores resultados que desean.

¿Si el profesional esta en trabajando con pensamientos de desgano, miedo, ansiedad, ira, depresión, frustración, inseguridad, vergüenza, hostilidad, hartazgo, impaciencia, confusión, que resultados puede lograr? Te pedimos que te lo preguntes

Con el Coaching Emocional se logra que los pensamientos de cada profesional jueguen a su favor, evitando el derrumbe psicológico y motivarse para sacar esa energía extra que hace la diferencia.

El Coaching Emocional genera un mayor compromiso y responsabilidad, mejora la autoestima, aumenta la confianza en uno mismo, el entusiasmo, la energía, aprende de sus errores, desarrolla modelos de pensamientos que posibilitan mejores resultados y mejora la relación con sus clientes y equipos de trabajo.

Para seguir creciendo y desarrollándose como profesional, la propuesta es trabajar en tu yo ideal profesional, compararlo con tu yo real de hoy. Establecer la brecha entre el ideal y el hoy. Armar una agenda de aprendizaje para ir reforzando las fortalezas y aprendiendo de las debilidades.

Un gran líder como Mahatma Gandhi decía “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo, no en el resultado, un esfuerzo total es una victoria segura.”

Estimado Colega no hay magia, lo importante es la actitud que le ponemos a las cosas que hacemos. Si ponemos todo el esfuerzo, el resultado será muy exitoso, por eso como decía el Sensei de Yudo Oscar De La Fuente: Para ser un buen Judoka se necesita un 1% de Inspiración y 99% de Transpiración. Para ser un buen profesional tenemos que seguir trabajando, formándonos y capacitando permanentemente.

¿Te regalamos algunas preguntas que te ayudaran a tu desarrollo profesional?

¿Tengo bien claro y preciso como seria mi ideal de profesional?

¿Tengo los conocimientos, recursos, competencias de relacionamiento que necesito tener para ser el profesional que sueño ser?

¿Supero las dificultades de la profesión, de las situaciones económicas y financieras del país, dando lo mejor de mí, o me enojo, protesto, me quejo, me paralizo?

¿Estoy haciendo todo lo que puedo hacer como profesional?

¿Sigo capacitándome y mejorando permanentemente?

¿Mi mente es mi mejor aliado o mi peor enemigo?


Lic. Mónica Fronti C.P. Guillermo Seyahian
http://www.revistainfotigre.com.ar/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

domingo, septiembre 20, 2009

PSICOLOGIA POSITIVA : LA CIENCIA DE LA FELICIDAD Y LAS FORTALEZAS HUMANAS

Por: Gonzalo Hervás Torres
Universidad Complutense de Madrid


Tras mucho tiempo dedicado a estudiar los aspectos patológicos del ser humano, la ciencia psicológica ha comenzado a centrarse también en lo positivo. Un viaje apasionante que nos llevará a un conocimiento más profundo del ser humano y al redescubrimiento de sus fortalezas.

El estudio del bienestar y la felicidad fue, hasta finales del siglo XX, un lujo prohibitivo dentro del mundo científico. No sin cierta lógica, durante mucho tiempo se pensó que la ciencia psicológica debía centrarse en solucionar males como la depresión, las fobias, o los problemas sexuales. Como un efecto secundario de esta hiper-focalización en el ser humano con problemas, se fue generando una concepción esencialmente patológica del mismo: Salvo contadas excepciones todas las personas parecían estar llenas de conflictos inconscientes, de déficit de habilidades, de tendencias perversas más o menos reprimidas... etc.

Sin embargo, durante mucho tiempo nadie se percató de que estas partes oscuras –la sombra lo llamaban algunos- eran en la mayoría de las ocasiones una parte pequeña en comparación con los aspectos positivos que también estaban presentes aunque en un segundo plano. Los psicólogos y psiquiatras habían sido entrenados sólo para ver lo negativo y lo disfuncional, y en consecuencia, muchos eran absolutamente incapaces de ver ningún aspecto positivo en las personas a las que trataban. Ahora, por suerte, las cosas han empezado a cambiar. Ahora empezamos a ser conscientes de que la mayoría de hombres y mujeres, aún con aspectos siempre mejorables, de lo que estamos realmente llenos es de potencialidades positivas. En resumen, el primero que debía haberse tratado de pesimismo patológico... ¡era el profesional y no el paciente!

El psicoanálisis, aunque en su momento aportó una visión muy novedosa de algunos procesos mentales, ha sido probablemente también muy responsable de este negativismo en la concepción del ser humano. El lenguaje escalofriante con el que a menudo se describían los problemas de la gran mayoría de los pacientes es una prueba de ello: pulsiones orales y anales, deseo de matar al padre, miedo a la castración, deseos narcisistas,... Como se puede ver, no son más que exhibiciones gratuitas de lenguaje siniestro que por desgracia empañaron las, en ocasiones, geniales intuiciones de Sigmund Freud. Desde entonces la tarea ha sido, entre otras muchas, desandar el camino andado y construir un lenguaje que sea más ecuánime y más justo con el ser humano. Recogiendo la inestimable influencia de los psicólogos humanistas de mitad del siglo XX –Carl Rogers y Abraham Maslow fundamentalmente–, cada vez es más habitual que los psicólogos hablemos de fortalezas, de bienestar, de desarrollo, de satisfacción, de resiliencia o de salud. Curiosamente, este movimiento de distanciamiento de lo negativo también se ha venido produciendo en el ámbito de la medicina la cual está ahora mucho más volcada en conceptos como la calidad de vida, el fomento de la salud y la prevención,...etc.

Dentro del ámbito de la psicología en los últimos años se ha constituido una corriente especializada en este tipo de aproximación al ser humano llamada Psicología Positiva, encabezada en Estados Unidos por Martin Seligman de la Universidad de Pennsylvania. En parte como consecuencia de este movimiento, en las universidades se está haciendo la aplicación de la ciencia para explorar cuáles son los rasgos que hacen que unas personas estén más satisfechas con su vida que otras, o los factores que permiten que una persona pueda superar de una forma sana una pérdida o una situación traumática. Una de las iniciativas de este profesor en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid es la página www.psicologiapositiva.org en donde se ofrece información sobre este movimiento, y una amplia variedad de test para realizar de forma gratuita que además ofrece los resultados comentados de forma instantánea.

En cuanto a la investigación desarrollada, una de las aplicaciones más interesantes de la psicología positiva es que empezamos a conocer algunos factores que nos indican de forma tentativa algunas vías hacia la felicidad. Por ejemplo, sabemos que los aspectos interpersonales juegan un papel fundamental; de hecho, en la mayoría de estudios aparece como el predictor más importante del bienestar. Parece, por tanto, que invertir tiempo y esfuerzo en construir una red de relaciones sanas y con un alto grado de intimidad y confianza es una de las vías más seguras hacia el bienestar.

Por otra parte, la actitud en nuestra vida cotidiana puede ser otro factor muy destacable. Por ejemplo, el optimismo se ha revelado como un factor importante tanto para el bienestar mental como incluso para la salud física. Una actitud abierta a las pequeñas gratificaciones cotidianas también parece tener influencia en la sensación de bienestar global a largo plazo. Por otra parte, trabajar para aumentar nuestras experiencias de concentración y absorción en la tarea que tenemos delante (“flow”), como la búsqueda de un mayor sentido vital en nuestras vidas son también fuentes importantes de satisfacción.

En resumen, la ciencia psicológica cada vez se está centrando más en investigar las fuentes del bienestar y la satisfacción, y en devolvernos una imagen más equilibrada del ser humano a nivel psicológico reflejando no sólo las debilidades sino también las fortalezas. Esperemos que los frutos de estos esfuerzos de investigación sean aprovechados para que de alguna forma puedan favorecer la construcción de una sociedad mejor, más positiva y más sana

http://www.psicologia-online.com/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

lunes, julio 20, 2009

Autoayuda: entre la literatura y el marketing del yo

Por Laura Caniggia

Los lectores más apasionados coincidirán en que es posible experimentar estados emocionales como la alegría, la melancolía, la excitación y la relajación a través de la lectura de un libro. Los más pragmáticos dirán que de lo que se trata es de poder controlar esos estados a través de los enunciados de un libro. De un lado, quienes entienden la lectura como una acción en sí misma. Del otro, los que sólo la ven de un modo utilitario, como un medio para alcanzar un fin; en este caso, la dominación del cuerpo y sus expresiones a través de la doctrina de la mente.



La comparación no trata de enfrentar a la literatura con los libros de autoayuda, ni de menospreciar a estos últimos. Intenta, por el contrario, ayudar a entender por qué cada día hay más lectores para esta categoría; reflexionar sobre lo que buscan en los libros y lo que encuentran; conocer lo que ofrecen los autores, lo que creen las editoriales y lo que facturan las librerías.

Recetas y Resultados: Todos los años, desde 2003, la mitad de los títulos más vendidos en la Feria del Libro son de autoayuda.

Desde la 29ª Feria del Libro de Buenos Aires, en 2003, se da el mismo fenómeno: de los veinticinco títulos más solicitados, la mitad son de autoayuda. Y esta avanzada no es sólo un hecho local: en otros países latinoamericanos, los de autoayuda representan uno de cada cinco libros vendidos. Aunque los datos disponibles son fragmentarios, la tendencia sigue mostrando un alto consumo del género, cuyos títulos –dos de cada diez– encabezan las listas de best sellers tanto en Latinoamérica como en algunos países de Europa y, sobre todo, en los Estados Unidos. De la comparación de los datos relevados surge que de Europa Occidental, España es el país con mayor consumo de autoayuda, mientras que la Argentina supera mínimamente a México como principal mercado de literatura para la autosuperación.

Para el pastor general del Ministerio Presencia de Dios, Bernardo Stamateas, es lógico que “no se dé en un solo lugar, tiempo o espacio, porque la búsqueda de la superación personal ha existido siempre y está relacionada con ese deseo de crecer, de superarse, de expandirse” no se distinguen límites ni fronteras porque “la gente no sólo quiere resolver su queja, o su dolor, también pretende vivir una vida interior de paz”.

Él encarna la prosperidad de la temática. Con mensajes simples logró publicar casi 40 libros a un ritmo acelerado que tomó más impulso cuando uno de sus títulos entró en la casa del reality show Gran Hermano a modo de estrategia. La ganadora de esa emisión, Marianela, aseguró que fue su bibliografía la que la guió hasta salir última de la casa. Entre otros famosos, Susana Giménez también se asume como lectora de Stamateas.

Entre las peculiaridades de la cultura de nuestra época, el crecimiento de esta literatura se revela como un hecho de excepcional envergadura, cuya significación ha sido hasta ahora escasamente estudiada. Vanina Papalini es investigadora del Conicet en la Universidad Nacional de Córdoba. Según sus propias palabras, se ocupa de analizar “cómo la literatura de autoayuda tiende a exacerbar el individualismo, pregonando la idea de la autosalvación por la vía del cambio personal”.

Al tipificar al lector, Papalini encuentra cierta diversidad en sus tipos; los divide entre los que buscan resolver problemas personales, los que van hacia los dilemas familiares y quienes buscan textos más existenciales que les ofrecen un apoyo, una guía, un plan para la vida. “Muchos lectores vienen de experiencias de psicoanálisis que no les resultaron efectivas, otros de búsquedas religiosas y hay un tipo de lectores que persigue la idea del éxito y busca fórmulas, recetas, guías prácticas para alcanzarlo”. Al reflexionar sobre el sentido de esta bibliografía, la define como “un producto propio de la cultura masiva, que comparte sus rasgos esenciales con el modo de producción en el que está inmersa: la serialidad de su producción, la estereotipación de contenidos y una decisiva orientación hacia el consumo”. La autoayuda es, para Papalini, un producto propio de la cultura masiva, que comparte sus rasgos esenciales: la serialidad de su producción, la tendencia a estereotipar contenidos y una decisiva orientación hacia el consumo “forma a los sujetos en conveniencia con la reproducción social actual”.

Para el crítico literario Jorge Panesi, “lejos han quedado aquellos tiempos en los que la gente salía a leer a las plazas los fines de semana, y visitar las librerías conformaba un hábito familiar. La lectura dejó de ser un hábito necesario y placentero, para transformarse en un búsqueda de respuestas”. Es ahí donde, para él, reside parte del éxito de los libros de autoayuda: en el manejo de un lenguaje supuestamente universal que, a su entender, “es limitado y banal. En lugar de catalogarse como literatura, debería figurar como entretenimiento espiritual”.

Los límites de lo que se entiende por literatura de autoayuda se definen en el interior del mundo editorial, y aunque parece sólo una etiqueta formal, ahí también se discute y queda al descubierto cuál es hoy el rol de la lectura. Diana Paris, como gerente editorial de Ediciones B, asegura que la tendencia actual dentro del mercado editorial es “generalizar la etiqueta de autoayuda, poner todo lo que cabe en esa etiqueta como recurso de marketing”. Según Paris, no es lo mismo espiritualidad, esoterismo, recetas para vivir mejor, consejos o divulgación filosófica; aunque confiesa que las diferentes editoriales clasifican sus temas y autores bajo ese nombre genérico, que sirve para orientar a un tipo de lector haciendo un recorte temático.

“Para Ediciones B, la Colección Milenium es genuinamente espiritualidad; los best sellers del pastor Bernardo Stamateas pueden leerse como autoayuda y son libros de gran llegada por su lenguaje claro para aliviar conflictos existenciales o temas traumáticos”, explica Paris al diferenciarlos de “los libros de la psicóloga Patricia Faur, que son de divulgación científica, y sin embargo muchos lectores sienten que pueden encontrar en sus páginas información y consejos para una vida con mayor bienestar en cuanto a las relaciones de pareja, los celos, el amor”.

Luego de toda la explicación formal, comenta con Acción que «nunca faltan los lectores que ven en una buena novela o un ensayo revelador la mejor autoayuda que pueden tener frente a un tema delicado». Y se confiesa: “Para mí no hay mejor autoayuda que la literatura; en definitiva, es más una clasificación comercial porque el efecto de la lectura siempre es personal”.

En primera persona

En los libros de autoayuda, constantemente se subraya una intencionalidad pedagógica que se transmite a través de los saberes más universales: el de tipo científico y el religioso. Abundan las remisiones al discurso de la ciencia, desde la psicología a la teoría de sistemas, y son frecuentes las menciones a las “capacidades desconocidas de la mente”. Desde las concepciones más espirituales, se apela a un fundamento más humano o de orden cósmico. Y se suelen incluir tests que le permiten al lector diagnosticar su situación y evaluar sus progresos, proponiendo un espacio de interacción directa entre el texto y el lector.

Todos plantean una nueva manera de entender la vida, de percibir el mundo, de relacionarse. Y la mayoría lo hace a través de la construcción de un relato vivencial, intentan llegar a la gente exponiendo historias que asumen como propias. En la presentación del best seller Las leyes espirituales queda tipificada la manera, al parecer efectiva, de llegar a los lectores: “Su autor (Mark Fisher, un millonario canadiense), a causa de una profunda experiencia personal que transformó su vida, inició un viaje interior, individual, sin alinearse con ninguna religión ni tradición, y así, en sus enseñanzas, transmite un mensaje simple pero profundo, con la claridad y la sencillez atemporal de los antiguos maestros espirituales. Su poder reside en su experiencia personal, en el hecho de saber de forma directa y de ser capaz de transmitirlo”.

La mayoría de los autores borran las marcas ficcionales como recurso de autentificación de la obra. “Aquí se revela el parentesco entre la literatura de autoayuda y los mensajes de los medios, sobre todo cuando los medios relatan determinados acontecimientos a través de sus protagonistas o de sus testigos directos”, apunta Papalini, y asegura que con este recurso “son capaces de generar efectos de verdad y certeza, aun en la incertidumbre que caracteriza a la actualidad y hacen una torsión del relato del “yo” al “tú”, buscando intencionalmente provocar identificaciones”.

Los libros de autoayuda se basan en el testimonio, en el relato de la experiencia, en el acontecimiento disruptor, que cambia para siempre la manera en que se vive y se presenta como la única vía de acceso a un nuevo modo de vivir. Cuando no se trata de la narración personal de boca de los autores, se apela a la narración biográfica en boca de otros que le confesaron al escritor sus penas en distintos ámbitos. Hay situaciones repetitivas: el gabinete de terapia del licenciado Gabriel Rolón, un curso de Osho, maestro espiritual hindú, un viaje del escritor Eduardo Punset o charlas ocasionales del líder espiritual Yoshi Kalpa. Estas situaciones son las más comunes. Hay también casos en los que el narrador aparece más místico, en actitud de búsqueda, y se encuentra con estos relatos de las vivencias ajenas en su intento por explorar el alma humana.

Al hablar de cómo es capaz de producir tantos libros, Stamateas confirma la teoría: “Mis escritos son el resultado del contacto que he tenido con cientos de personas con diferentes problemáticas, los problemas que más me plantearon fueron luego charlas y conferencias y de esas charlas, los temas de más repercusión ahora son libros”.

“La riqueza de la vivencia es reducida; es expurgada de lo singular que pudiera tener para sintetizarse en recetas, decálogos o instrucciones de alcance universal”, opina Papalini, y fundamenta su percepción: “La experiencia ulterior a la que conducen es una seudo experiencia: es una experiencia sin riesgos porque ya ha sido probada, sin experimentación porque se siguen los pasos prefijados y sin angustia ya que su finalidad es producir una sensación de dicha a través de la red microscópica que el texto teje”.

Yo sí puedo solo

La construcción narrativa que señala Papalini es la médula que rige a la literatura de autoayuda, el rasgo saliente para identificarla como género. De ella surge una promesa que se hará efectiva más allá del acto de la lectura: si el lector sigue el camino prefigurado por la obra, conseguirá un bienestar sedante ofrecido como felicidad en la totalidad de su existencia personal.

Uno de los libros más vendidos en los últimos años fue Padre rico, padre pobre, un trabajo que se construye sobre la idea de que siempre se puede ser un triunfador, y esta posibilidad, que se plantea como universal, sólo depende de uno mismo. Supone que no hay condiciones previas como el lugar de nacimiento, la familia, la educación, que quiten o sumen posibilidades. No existen desigualdades sociales que minen el desarrollo de unos y potencien el de otros.

“Cuando ponemos en práctica lo que se explica en este libro, encontramos dentro de nosotros alegría y realización, pero sobre todo conciencia de nosotros mismos, de una nueva manera de entender la vida y de percibir el mundo, de responsabilizarnos por nuestros actos, palabras, pensamientos y sentimientos; en definitiva, de nuestra vida, he aquí lo que trata enseñar”. Así presenta su libro Sé feliz, el poder de ser consciente el escritor español Raú de la Rosa. Se trata de publicación de 2006 pero, “debido al gran éxito que tuvo entre el público que experimentó su propia evolución interior”, Ediciones I lanzó en 2007 El poder de ser consciente, una recopilación de la parte más práctica: un resumen para obtener los mismos efectos leyendo menos.

En el ejemplo hay dos ideas que aparecen en toda la literatura de autoayuda, a pesar de que los temas y las formas difieran: la efectividad del texto y el poder individual del lector. No importa si se habla de los celos, de la maternidad, del dinero, la salud, la profesión o las terapias alternativas; todos los textos le hablan a un individuo que es capaz de resolver el problema que lo desvela por sí solo, modificando sus acciones, sin injerencia de su entorno. Al llamar a los individuos a hacerse cargo de sí mismos, se privilegia la acción individual por sobre la colectiva. Las acusaciones se trasladan de la esfera pública a la privada, se le dice al sujeto que tiene que encargarse de sí mismo, de su propia situación vital, como si las condiciones sociales en las que vive no tuvieran ninguna importancia. “La disolución de las instituciones fuertes como instancias constitutivas de la subjetividad provocan un vacío de sentido que deja al individuo a la deriva, librado a sí mismo y en una situación de angustia, de competencia y evaluación permanente”, reflexiona Papalini al contextualizar la racionalidad de esta supuesta solución individual.

La investigadora relaciona la búsqueda de soluciones de manera solitaria con la ausencia “de un horizonte histórico-social que dé sentido a las trayectorias personales. Esta situación de aparente mayor libertad demanda una gran autonomía emocional, puesto que toda decisión depende de uno mismo, de allí que la presencia de la subjetividad en la escena contemporánea cobre una fuerza inusitada: en esa esfera no sólo se espera dar resolución a la vida personal sino también a la problemática social que es asumida en términos individuales”, explica.

El sociólogo estadounidense Richard Senté coincide al analizar los efectos de la vida urbana en los individuos y la forma en que las transformaciones en el trabajo repercuten de manera subjetiva, “ya que la ausencia de una pauta prefijada para la acción y la asunción solitaria de riesgos genera la ansiedad de no saber qué caminos seguir ni las consecuencias que tendrán las elecciones individuales a las que debe someterse el sujeto en cada encrucijada”. Una aparente mayor autonomía encubre mecanismos complejos, que tienden a distribuir democráticamente los perjuicios de los “caminos erróneos” con la consecuente socialización del fracaso, y a concentrar en unos pocos los beneficios del éxito.

El individuo se encuentra cara a cara con un destino solitariamente personal, sin mediaciones, sin instancias intermedias y sin proyecto colectivo. Y se apela así a la transformación de la vida de las personas de la misma manera en la que se concibe el mercado: por la autorregulación. Según el resultado de la investigación de Papalini, la lectura de autoayuda se funda en esta concepción y genera “individuos omnipotentes, que creen poseer la clave para resolver todos los problemas en sí mismos, pero también personas negadoras, que edulcoran su realidad y anestesian los conflictos”.

En efecto, otra idea que suele estar presente en la literatura de autoayuda es la negación de los conflictos o la propuesta de evitarlos constantemente. Se tratan en especial los que atañen al trabajo, las relaciones sociales y las familiares, con la idea principal de aminorar el malestar individual en pos de evitar el desorden general. “Ningún conflicto es percibido como social; la responsabilidad recae sobre el sujeto mismo, sobre el lector, y eso tiende a exacerbar el individualismo, el salvarse sólo por la vía del cambio personal o la adecuación a la nueva situación”, sostiene Papalini al identificar que al poner toda la carga negativa e individual sobre el conflicto se ciega que de la lucha surge el cambio y que la transformación es colectiva.

De lo que se trata, dicen, es de aprender a cambiar. Bajo esta premisa hacen sus propuestas para una vida más plena en la que el éxito aparecerá aun cuando esté momentáneamente ausente. Llaman a estar preparado, en estado de alerta, para los retos de un mundo inestable, con un campo laboral que se caracteriza por la flexibilidad, el cambio constante, la pérdida del lazo social que articulaba al individuo con el grupo, la competencia y la evaluación permanente.

“Esta actitud de acecho permanente es la que permite adaptarse a una naturaleza inestable del mundo del trabajo”, asevera Papalini al definir el continuo estado de alerta como una actitud animal, poco humana, propia de trabajadores que sólo persiguen el objetivo de adaptarse adecuadamente. “El instinto y la capacidad de reacción son fundamentales en esta carrera; cambiar, adaptarse a los nuevos tiempos con rapidez, olvidar las viejas convicciones, son las recetas para el éxito, que depende, una vez más, de cada uno”, define.

Belén Canavire es becaria del Conicet. Su tema de investigación, “La literatura de autoayuda: una lectura desde la comunicación” está recién madurando, pero su análisis ya tiene un gran anclaje en la relación de estos textos con el sujeto que forman para el mundo del trabajo. “Una de las funciones de la literatura de autoayuda es generar la necesidad de superación constante, bajo una ficticia promesa de que si cada uno acrecentara su iniciativa personal y aumentara su rendimiento, podría alcanzar una mayor independencia frente a sus superiores en el ámbito laborar”, describe Canavire, y explica que “aunque estas representaciones aparenten una emancipación de los trabajadores, su finalidad implícita es lograr una mayor predisposición de los sujetos a identificarse con sus respectivas empresas y, de esta forma, permitir que las compañías obtengan mayores beneficios redituables”.

Ahí entra la infaltable noción del éxito que, según los autores, tiene distintas connotaciones. En los libros que apuntan a cuestiones de la vida familiar o personal, el éxito consiste en “sentirse bien con uno mismo”, sea cual fuere la situación en la que se esté. Cuando se trata de libros orientados al mundo del trabajo, el éxito es una medida de logro en el entorno competitivo. Y no necesariamente se asocia al crecimiento u obtención de posiciones en la pirámide laboral; también se relaciona con la influencia sobre los otros, la dirección de proyectos colectivos, el poder, el esfuerzo y el optimismo frente a la adversidad.

Son muchas las definiciones posibles, pero comparten un origen común: parten de un criterio de éxito que se mide en relación con objetivos señalados desde afuera. En este sentido, la literatura de autoayuda incorpora un enfoque distinto: la mirada de los demás, que sanciona el éxito o el fracaso, no cuenta; es uno mismo quien decide sobre la asignación de laureles o cadenas, bajo un criterio puramente individual y aun en contra de otras opiniones. Son cada vez más las grandes empresas que, como Coca Cola, organizan charlas orientadoras entre los autores de los libros de autoayuda y sus empleados. Estos libros y sus recomendaciones pueden cumplir una función no sólo en el interior de la empresa, sino también contribuir a afianzar las formas, más o menos injustas, en las que se organiza la sociedad. Según el análisis de Canavire, los textos de autosuperación pueden, de este modo, considerarse como “un engranaje más del proceso económico-hegemónico que caracteriza al mundo contemporáneo”.


http://www.voltairenet.org/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

miércoles, julio 15, 2009

Maneras de eliminar el estrés durante la recesión

Estrategias simples para ayudar a mantener la calma y seguir adelante

Por Kathleen Doheny
Reportero de Healthday

SÁBADO, 11 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las recesiones son malas para el nivel de estrés, como muchos saben y han comprobado muchas encuestas en la situación económica actual.

Tal vez no sea sorprendente que casi la mitad e 1,791 adultos encuestados durante la más reciente Encuesta del estrés en EE. UU. de la American Psychological Association haya afirmado que su nivel de estrés aumentó durante el año anterior. Debido a esto, más de la mitad reportó fatiga, el 60 por ciento afirmó sentirse irritable o enojado, y más de la mitad afirmó no poder dormir de noche debido al estrés.

Otros investigadores han encontrado que el estrés añade años a la vida de una persona. Las personas que lo manejan con eficacia tienen niveles mayores de lo que se conoce como colesterol "bueno".

Dos expertos veteranos en reducción del estrés ofrecen estos consejos para aquellos que afirman que les es imposible afrontarlo porque han perdido el trabajo, porque sus ahorros para la jubilación casi han desaparecido, o porque su casa ha perdido todo valor.

El Dr. Paul J. Rosch es presidente del American Institute of Stress y profesor clínico de medicina y psiquiatría del Colegio médico de Nueva York. Deborah Rozman es psicóloga investigadora y directora de Quantum Intech, la compañía matriz del Instituto HeartMath de Boulder Creek, California, que lleva a cabo investigación sobre la gestión del estrés.

Como estrategias de afrontamiento, ofrecen los siguientes consejos a la gente.

Hacer voluntariado. Tal vez suene contraproducente, o incluso como una locura... si está preocupado por su trabajo, o ya lo han despedido, ¿no debería estar buscando otro? Pero Rozman insiste en que es una estrategia magnífica.

"Hacer voluntariado hace que se dé cuenta de las posibilidades", afirmó. Hacer voluntariado en casi cualquier parte, ya sea el picnic de la iglesia, el maratón del pueblo o el banco de comida, puede ayudar a que la mente se distraiga de los problemas, apuntó. También "reabrirá el corazón", señaló, "porque el corazón se cierra tanto cuando uno se preocupa".

Practicar el agradecimiento y la gratitud. Rozman apuntó que es más fácil de lo que parece. "Si todavía tiene un trabajo, agradézcalo", aconsejó. Al igual que el voluntariado, esto "ayuda a que el corazón siga abierto". Y considera que también ayuda a conectarse con sentimientos de esperanza.

Seguir los consejos tradicionales contra el estrés, pero adaptarlos. Se supone que, para reducir el estrés, la gente haga ejercicio, coma bien, y encuentre maneras de calmarse. Pero es crucial encontrar la técnica o técnicas que funcionen para uno, enfatizó Rosch.

"Hay que encontrar lo que funciona para uno, de manera que se haga y se siga haciendo porque alivia la tensión y hace que uno se sienta mejor", apuntó. "Trotar, meditar, la relajación muscular progresiva, el yoga y escuchar música es muy bueno para algunos, pero aburrido y estresante cuando se impone a otros con arbitrariedad".

Reducir el drama vital. Rozman dijo que es típico que la gente que ha sido despedida o que teme perder el trabajo se limite a quejarse. Pero eso sólo añade estrés y drama, advirtió.

"El drama es cuando potenciamos la ira, la ansiedad o el miedo", explicó. Entonces, si se encuentra en medio de una conversación autocompasiva, aconsejó no empeorarlo quejándose aún más. En lugar de ello, intente cambiar el tema o el tono. Sugiere hablar sobre cómo mejorar la situación, no de lo mala que la situación es.

Controle la cantidad de noticias. Las noticias pueden estar llenas de información negativa sobre la economía, todo el tiempo. Rozman sugirió limitar la cantidad de noticias que se ven. Decida cuántas noticias puede ver manteniendo el equilibrio entre estar informado y que lo depriman.

Deje las comparaciones. "No compare el presente con el pasado", subrayó Rozman. Es natural pero deprimente. En lugar de ello, dese tiempo para sanar tras perder un trabajo o cualquier oro inconveniente importante, y luego siga adelante.

Y en lugar de pensar "perdí mis ahorros", intente pensar "esto es lo que haré para recuperarlos", aconsejó.

"Se trata de cambiar el foco a algo que no deprima", añadió Rozman.

http://healthfinder.gov

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 


 
[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]